
Y ya no sé lo que quiero, no me entiendo ni yo misma. Todo esto es una pesadilla, y pronto se acabará eso es lo que pienso. Pero no, tengo que vivir con los pies en la tierra, afrontar la realidad y resolver mis problemas. Todo tiene solución ,eso es lo que me dice mi padre, y la verdad es que me da ánimos y pienso: ¡Pues claro que si Iria ! Tengo amigos que me apoyan, que nos les paro de rayar cuando tengo algún problema y ellos me escuchan, y eso me sirve de mucho. Por ejemplo el día de ayer, que una vez que empiezo a contar no paro, no me entiendo ni yo, pero ellos no se como hacen que me ayudan y me dan buenos consejos. Todo empieza con un problemilla, que se va haciendo grande, que te vas dando cuenta de la que hay y que a lo mejor acaba mal, luego va otro, también pequeñito, que se va haciendo grande, que se junta con otros y cada vez te van pesando más y dices: no puedo, si es que no puedo más. Pero no quedan más opciones que plantarle cara a todas esas cosas que te impiden ser feliz del todo, que no te dejan sonreír, que no paras de darles vueltas en la cabeza, que no te dejan dormir por las noches. Sí, todo tiene solución, pero va siendo hora de que llegue de una vez.